Así pues, me hice con la copia del libro.

Y efectivamente como dijo aquel sabio anciano, cuantos hechizos tenia un sol y cuantos enigmas se esconden detrás de tanta luz y fuerza.
Imagino que a muchos que no pudieron tolerar su sonrisa dejo ciegos.
¿A cuantos muchachos no habrá incinerado con el sensual rose de sus dedos brillantes en algunos pobres labios?
Pero tambien pienso, cuantas vidas no habrá iluminado esta estrella, cuanta fuerza no habrá compartido a través de sus bellas palabras.
El Sol canta, una habilidad sumamente hermosa. Me encanta sentarme debajo de las copas de los arboles del parque y oír la manera tan efímera que canta, pues su tono de voz es dulce pero transmite mucha seguridad en las arias que recita.
Veo tanta felicidad y alegría en ella, que hace que cuando este con ella todos los conflictos y monstruos bajo la cama se conviertan en mariposas y pompas de jabón.
Si bien ella no tiene estrellas brillantes a su alrededor, tiene unas nubes preciosas que le hacen juego con sus suaves y rosados labios; unas nubes que si bien no tienen mucho encanto, pensarías, tienen la habilidad alegre y genial de ser juguetonas y llueven en ti paz y tranquilidad.
Y eso es solo una de sus astrales rostros.