martes, 21 de diciembre de 2021

Tu nombre.

Supongo que es cuestion de desahogo, como si quisiese derramar la sangre que hincha mi cerebro para evitar el desastre. Pero a donde desecho el restante? Supongo que es lo mismo, pero con tu nombre en mi lengua. Cada tanto debo volver a hablar de ti, a expresar la cuestion, a volver a mostrarme idiota. La realidad es la misma, darme cuenta de que la situacion mo cambia, que el que cambio soy yo. Se me deshincha la lengua, que cada cierto tiempo necesita de ti; si no som tus besos, es tu nombre, y si no es tu nombre, supongo, que al final, sangre y amor, terminaran por reventarme.

Recogiendo caracoles.

Voy a apagar todas las velitas, a cazar todas las estrellas moribundas y caminar por siempre fijandome no pisar alguna grieta; pero que la suerte de encontrarte en cada mañana no se acabe nunca. Con tu mirada adormilada cuando la luz de la mañana despavila los caracoles que trepan por tus cabellos. Que el magnetismo de mis manos y tus caderas sea mas intenso cada dia, y si es cuestion de intensidad, que nuestros besos sean volcanes estallando. Y la exploracion en busqueda de tus senos nunca envejezca, y el bosque de las blancas sabanas que nos arropan de noche, sean siempre los testigos de los aullidos de goce. Y ahi vas devuelta, a afrontar el crudismo y violento mundo que acecha a centimetros de la cama, y aqui me quedo yo: muriendome del frio y recogiendo caracoles en el helado paraje de una cama sin ti.

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Recuerdos.


Y que hacer, si en tus labios esta todo para matar mi sed. Y yo sabia, que llegaria, este momento de escuchar lo que sentias.  Y se me pasa el tiempo, no se que hacer, si entre mas te pienso, se me eriza la piel.

Se pierde el bajo, entre el piano de tu risa, y ese brassier carmesí, se desliza por tu cintura. Y termina la noche, no se que hacer, si tu recuerdo me invade, como si fuese ayer. 





 

sábado, 4 de diciembre de 2021

Estanques.

 Un Tsunami chocando en tu islote. 


Mis olas hundiendose en tus arenas...


Asi de mojado... salpicando en estanques de lotos. 


Dinamitando tus muslos, con besos cronometrados, liberando gotitas, como el rocio de la mañana. 




viernes, 3 de diciembre de 2021

Pensando en el 28 de Agosto.

 Los gritos parecian lejanos, todavía miraba absorto como Vivi corria buscando mi pelota. Se me cayo de las manos cuando escuche el ultimo golpe. 

Mi madre cayo de rodillas al piso, y mi padre aun tenia las llaves del auto en una mano, y una apretada cajetilla de cigarro en la otra, ahora esta, salpicada con gotitas de sangre a causa del golpe que me asusto. ¿Cuanto tiempo tenia parado ahi? ¿En que momento llegue a ese lugar? 


Unos gritos, balbuceos en el piso y el motor del Titan color caramelo rugiendo. 


-Ya tengo tu pelota, Mati. 


La mirada acosadora del viejo de mierda seguia clavada como una estaca en mi madre, que humillada y llena de rencor no logro advertir la escena. El auto acelero con  veloz soberbia. 

Vivi y sus 7 años y sus ojitos oliva risueños miraron al brillante parachoque del auto.

Y 4 segundos despues, dos cosas salieron despedidas del impacto, dos rebotaron una vez, y solo una quedo inerte, para siempre. 


El grito siguiente me sigue sacudiendo aun hoy, treinta años despues. Por el rabillo del ojo, aun me persigue esa pequeña con vestido amarillo floreado, magullada como un mango reventado.