Botones de desprendÃan de las camisas, los cierres se dañaban y la piel brillaba mas a medida de que la desnudes se desparramaba. El, en el intento de apagar las luces, acciono uno de los interruptores que encendió la fosforescente suciedad del lugar. Los pezones de ella, duros y escarchados de sudor, formaban el fragtal infinito de una un oscuro y perverso recuerdo.
En cama y desnudos, entre los mismos besos, nuevos espacios y la misma búsqueda de placer empezaron a rechinar hasta los cimientos del piso. El sexo casual siempre se ha tratado de una guerra de limites, en el que gana el que mas territorio ocupe - o deje ser ocupado -. Hace una hora atrás, el engaño del vino habÃa hecho sacar algo de ella, esa parte aventurera y segura de mujer.
-Trátame mal. - dijo mordiéndose los labios.
El, quien la tenia debajo, recogió sus cabellos, y escupió sus labios, la beso y sus embestidas fueron mas firmes.
-Soy Damian, puedo invitarte un trago? - Recordaba ella mientras el fuego en sus entrañas crecÃa, llenándola de un sensaciones fétidas.
Tomando el cinturón, le ato las muñecas, y usando sus medas le sujeto las piernas. El Ãmpetu de nuevas experiencias la llenaban de jubilo.
La primera cachetada la tomo desprevenida, miro a los negros ojos de su amante y solo pudo soltar una ingenua risa, querÃa mas y estaba dispuesta a ceder terreno para encontrar sentido en la sumisión.
El encuentro se fue poniendo mas intenso y agresivo; en el medio del espejo habÃa un reglo digital que marcaba que ya se habÃan consumido 22 dolares, a su vez que reflejaba la cama húmeda por la ausencia terrenal momentánea de ella, y el groso mas y mas latente del productor de su gemido.
Cayeron juntos cuando el riachuelo de sexo, dentro de ella, y su agitado ritmo solo lo hacia rugir. La aparto con sutil tacto, se empezó a vestir y dejo un cigarro en el reposa cama. Ella, agitando su cabello, desenterró de la almohada su billetera, 70 dolares y una moneda de casino. Un beso, una sonrisa, un hasta la próxima y en el reloj marcaba 3 horas para volver a la oficina.