miércoles, 12 de diciembre de 2018

Vida y Obra de un lamento

Primer Acto

Una palabra
Un silencio
Un llanto
Un intento
Un rechazo
Una duda, hace tiempo formada, por fin aclarada
Una mudanza
Una despedida
Un nuevo comienzo

Segundo Acto

Una sonrisa, desde la ventana
El sol que pasa por la persiana
Un nuevo departamento
Un cactus llamado Rigoberto
Un mensaje de una vieja amiga
Quedar para bailar como antes
Una sonrisa picara al espejo

Tercer Acto

Las 12 de la madrugada marcando en el reloj
Las calles de la ciudad 
Cuatro viejas amigas, estalladas de risa
Un bar nuevo en el centro
Una ronda que paga
Una ronda que invitan los del final de la barra
Una conversación
Una sonrisa 
Una propuesta atrevida

Cuarto Acto

Un mensaje a las chicas
Una respuesta graciosa
Un departamento desconocido
El descorche del vino
El vestido cayendo suavemente
Un carlorcito entre las piernas
Un gemido que despierta a los vecinos
Un despertar al amanecer
El numero de teléfono en una carta


Quinto Acto

Día duro en la oficina
Un mensaje de aquel chico
Una sonrisa
Un respuesta
Otro mensaje
Papeleo de más
Otro mensaje en espera
Tiempo completo
Otro mensaje
Incomodidad
El responder estando menos atareada

Sexto Acto

Una respuesta simpática si eres atenta
Un mensaje de reproche si no contestas
La llegada de un Whatsapp
Una mueca de burla
Una respuesta sarcástica
Un contacto bloqueado
Un mensaje a las chicas
Un nuevo vestido

Séptimo Acto

Llamadas de números desconocidos
Mensajes por correo a la oficina
Mensajes desagradables por mail
Un consejo de las chicas
El despacho de un abogado
Una orden
Un cese
Una tarde como las de siempre

Octavo acto

El mismo bar
Las mismas chicas
El mismo trago
Diferentes chicos
Una negación
Más tiempo con las chicas
Un mareo
La llamada del uber
Una mirada por la ventanilla
Un mal presentimiento

Noveno acto

El fin del viaje
El sonido del ascensor
El rechinar de la puerta
Un olor a mierda
El chico sosteniendo un martillo
Un golpe sordo
El rostro empapado en sangre
Una ultima burla
Un vistazo a Rigoberto
Una vida desvanecida