Tengo que decidir, pero que dificil es la realidad y que atractiva la fantasia. En la incertidumbre encuentro el peor de los males ya que en el futuro no veo el distinguir entre el fantasma de tu pasado y la crueldad del presente. No me tomes a mal, que bonito es saber que nuestro helecho no fue arrancado por el desamor, si no por saber asumir un tiempo dificil.
Y ahi estas, cantando y tarareando a oidos ajenos, y yo, escribo cartas para luego quemarlas; que sean el secreto entre mis dedos, el aire y el infinito.
El no saber si llamarte amor, tu nombre o si quedarme en silencio y que mi melancolia hable por mi boca.
La oscuridad me ciega, siento el abismo acercarse, cierro los ojos , escucho tu penoso adios y mis huesos se destrozan al ser tocado por las palabras.