En la oscuridad, veo tu sonrisa, aun destellando bajo el sol, con tu vestido floreado seduciendo a las mariposas que te revolotean, pero que poco a poco se apaga el recuerdo, se va terminando el cuento, y el destello palidece, y la noche cae y solo hay perros ladrando.
Y no es tu culpa, ni tampoco mia, de hecho culpa no figura en esta historia, pero que no le eches de un portazo, deja que se quede para que aguante el balazo.
La madrugada entra y le susurra al colchon, los resortes me suben, y noto el ocaso de un crepusculo menguante, que aun tiene magia por delante, pero apresurate, sol retorcido, no creo aguantar hasta el solsticio.
Y al amanecer, con los parpados pesados dando mi oracion, un tanto atolondrado, te me apareces en la boca para agradecerte tambien, cazadora de rezos.
Con el "celestial princesa"empiezo y con el corazon apretado, devuelta a el agujero.
Y al amanecer, con los parpados pesados dando mi oracion, un tanto atolondrado, te me apareces en la boca para agradecerte tambien, cazadora de rezos.
Con el "celestial princesa"empiezo y con el corazon apretado, devuelta a el agujero.