jueves, 28 de marzo de 2013

Apolo y Dioniso.

Son tus ojos de Apolo los que me encienden en deseo, es que solo que me mires me provoca tomarte de todas las formas posibles. Son tus manos de algodón que me aruñan sin pudor, tratando de desgarrar mi piel para dar paso a mi alma.

¿Aun sientes como respiro en tu cuello? ¿Aun sientes como la saliva de mis besos te cubre?
Mis manos en desgracias se unieron tan fácil en tus nalgas y pechos, al igual que tus labios en mi erizado cuello.

Es tu sonrisa de Dioniso que maneja mi paz, mi tranquilidad.
Siento como mi cuerpo se relaja a el oír tu voz.
Siento como mis ojos se cierran al verte en mi pensamiento.
Siento como mi piel se calienta imaginando la tuya.
Siento la brisa de tu aliento recorrer mi cara.

Siento..... ¿QUE SIENTO?


-Te siento a ti. 




martes, 26 de marzo de 2013

ἐνέργεια

Desde varias visiones, varias percepciones, varias emociones que tenemos por montones, sentir esa presencia, sentir su decadencia.

Sentir su riqueza y como te maneja.

Se expresa como rayo o como un simple movimiento.

Energía es toda aquella que trabaja sin cesar, tu no eres una simple energía, eres energía natural, vital,               celestial y otras veces actúas para mi mal.

Dentro de mi vació aun esta la estela que dejas cada que me tomas sin piedad y sin aviso.

Me debato en dos fuerzas, en dos polos; Los de tus ojos simples, bellos, grandes y sinceros, mi cielo.

Y la otra fuerza: Tus labios, suaves, carnosos, rosados y pecadores, todos los círculos del infierno.

Dadora de fortuna e infortunio, Dioniso y Megera.

Eres la fuerza que me doblega y la esperanza que me levanta. El amigo que traiciona y el enemigo que perdona.

Erupción de volcán y marea que se desborda. Tornado que se desliza y tierra estremecida.

Eres todo y el nada. Positivo y negativo; ERES LA FUERZA Y LA ENERGÍA.

Dadora de vida, provocadora de muerte.

¡Preparen las armas! ¡Los que nacieron reclaman la presencia de su muerte! 

La visión teocentrista que domina mi percepción  su simple concepto se realiza al arrastrar mi mente a lo oscuro de la pintura o a lo iluminado de las palabras.

Escribo esto con desorden, solo porque las mismas energías de las que hago alusión en este escrito lo quieren así.