domingo, 15 de abril de 2012

Sin titulo.

Esas noche de las que solo quieres hablar con alguien, no, espera...
Esas noches de las que solo quieres hablar con esa persona sobre lo que te ocurre, sobre ese vacío en el estomago que ningún plato de comida llena. Que al final los temas de conversación tristes y tensos se van transformando lentamente en juegos de niños. ( Esos infantiles en los que se discute por quien quiere mas, quien tranca, quien no y esos chistesitos del pasado).
Llega el momento de colgar, es tarde, mañana es otro día. Comienza la conversación de despedida:

-Bueno, gracias por ayudarme a despejar la mente un rato. Lo necesitaba.
-No hay porque, cuando quieras sabes que estaré para ti.
-Si, lo debería saber, solo necesitaba que me lo recordaras.
-jejeje, bueno... Supongo que hasta luego.
-Si... Hasta luego, descansa.....
*Leve silencio*
Ella rompe la barrera y dice con un tono casi angelical, que por un momento siento mis músculos relajarse.
-Te amo. Lo sabes, no?
-Si, lo se. Yo también te amo.
-Te amo, siempre te ame, te amo ahora y ten por seguro que te amare al amanecer.
-Gracias, gracias por eso. Buenas noches, amor.
Oigo una lagrima caer, no es mía.. En ese momento se tranca la llamada dejándome a mi pegado con un molesto tono de finalizado.

Vuelvo a recostarme en la cama. Veo el celular una vez mas en busca de un mensaje o el repique de una llamada entrante. Nada.
Cierro los ojos, esbozo una gran sonrisa a la vez que la culpabilidad me tapa. Duermo.